No sabes de qué va Tomodachi Life, pero últimamente todo el mundo lo juega. Entras a Tiktok y tu «para ti» está lleno de momentos graciosos con este juego. Abres entonces Instagram y este te bombardea con un puñado de reels de lo mismo. Te ríes del humor absurdo, de las voces de los personajes mii y de todo un poco en general.
Pero sigues sin saber de qué va. Y es frustrante porque necesitas decidirte sobre si comprarlo o no. Pues no te preocupes, que aquí estoy para resolverte la duda.
Tomodachi Life trata de jugar a ser Dios. No estoy ironizando; lo digo totalmente en serio.

En este título, no manejas a ningún personaje ni vives aventuras espectaculares, sino que tú eres el pilar central de este. Sin ti, este juego no tiene sentido.
El objetivo no es conseguir una meta determinada como salvar un reino o entrenar criaturas hasta convertirte en campeón. Aquí creas tus personajes mii, se les asigna una casa donde vivir y los ayudas (o fuerzas) a conocerse e interactuar entre ellos.
Si tuviera que definirlo de otra forma, diría que es una especie de Reality show. Aunque muevas los hilos desde las sombras, la isla está viva y no espera a tus órdenes para que ocurran cosas. Podrías incluso no forzar a ningún mii y esperar a que ellos solos hagan su propia vida. Tendrás que tomar decisiones por ellos, aun así, pero tú decides si echar cartas en el asunto.

Tomodachi Life: Una vida de ensueño no ha sido el primero en ver la luz, sino que fue su antecesor el que lo inició todo en 2014, llamado Tomodachi Life a secas y lanzado para Nintendo 3DS.

Como opinión personal, creo que este juego ganó más popularidad de la esperada gracias a ser lanzado para una consola tan atractiva como la 3DS. Poder llevar a tus mii en el bolsillo lo hacía un juego al que era fácil regresar cada dos por tres. Bastaba con dejar tu consolita suspendida, hacer tus tareas y volver a abrirla en los descansos, que ahí estarían tus mii con nuevas interacciones que mostrarte.
Aunque de forma externa suene poco creíble que un juego basado en mii haya conseguido una base de fans muy sólida, lo cierto es que existe y no es pequeña. Hay incluso comunidades de Discord que se fundaron usando como excusa estos juegos.

El juego de 3DS de Tomodachi Life ha vendido millones de unidades alrededor del mundo y, por alguna razón, en España fue un título bastante popular. Me incluyo entre esa vorágine de fans locos por esta saga.
En su día, grabé para Youtube una serie completa del título de 3DS y lo cierto es que lo disfruté muchísimo. Imagina mi reacción cuando vi el anuncio del nuevo Tomodachi para Nintendo Switch. La noticia me llenó de felicidad porque no esperaba volver a ver un título como el de 3DS nunca más.

Si te gusta el humor absurdo, te encanta crear personajes y disfrutas observando todo el salseo que se forma alrededor de estos, este juego debería estar en tu lista de pendientes.
Te quiero explicar algunas cosas que encontrarás en Tomodachi Life: una vida de ensueño, y prometo no destriparte todas las sorpresas que oculta.
Empiezas en una isla desierta con un solo mii, el cual creas de cero de la forma que quieras. El editor de mii es un espectáculo; simple, sin lugar a confusiones, pero mucho más completo de lo que parece en una primera instancia. Puedes hasta usar la switch en modo portátil como si fuese una tablet y dibujar directamente sobre los mii.

A estas alturas, habrás visto por redes una cantidad abismal de mii creados por los demás. Algunos se ven hasta realistas y es gracias a ese editor.

Una vez has decidido cómo crear tu mii, se mudará a la isla y se le asignará una casa (ojalá el mundo real fuera así). Tendrás que estar pendiente de sus necesidades o caprichos como darle de comer, hacerle regalos y escuchar sus preocupaciones e ilusiones.
Sin embargo, el juego no te obliga a hacer ninguna de esas cosas una vez has terminado el tutorial. Pero la gracia de Tomodachi Life reside en eso: escuchar a tus mii y forzarlos a hacer «cosas». Menciono esto porque podrías ser un mero espectador y punto, pero la isla no avanzaría demasiado sin tu presencia. Como he dicho, eres una pieza fundamental.
No tardarás mucho en poder crear nuevos mii para que se muden a la isla. Ahí es donde comienza la telenovela de verdad.
Hay interacciones de todo tipo entre los personajes, tanto positivas como negativas, e incluso pueden llegar a enamorarse y tener hijos. Pero no vayas a pensar que emparejarlos es tan sencillo como en Los Sims… Tú no controlas la totalidad de las confesiones de amor y, en más de una ocasión, otros mii podrían interponerse porque ellos también estaban encaprichados del mismo mii.
Ya te he dicho que es como una telenovela de las buenas.

Puedes definir la forma de caminar de cada mii, sus muletillas y darle objetos que utilizarán más tarde en ocasiones muy aleatorias (a menudo absurdas). También puedes definir su estilo de vestir, pero te harán saber si están de acuerdo o no con tu elección.
Al final, cada mii tiene una ficha personal con sus gustos y las cosas que no les agradan, los cuales son secretos al comienzo. Estas fichas son importantes; cuantas más cosas que les gustan les des, más rápido subirán de nivel (sí, tienen niveles) y obtendrás monedas del juego.
Las monedas del juego, en el caso de España, son euros y se obtienen gracias a los arrumacos. Los arrumacos te los otorgan los mii según lo felices que los hagas realizando acciones sobre ellos. Es bastante simple. La dificultad de esto reside en que, al comienzo, no sabes cuáles son los gustos de tus personajes, así que te toca tirar de suerte.
Los mii no son lo único que puedes definir. Te recuerdo que eres una especie de Dios, así que la isla la podrás modificar del modo que más te guste a cambio de dinero. Hay usuarios que se han pasado días construyendo sus islitas y lo cierto es que hay algunas increíbles.

Puedes hacer caminos, colocar farolas, flores, bancos, modificar la apariencia de las casas, ampliar los espacios… Es un título que, si lo quisieras, te deja ser todo lo creativo que desees.
Una de mis preocupaciones con este juego era la censura. A fin de cuentas, hablamos de un título de Nintendo, la compañía de juegos familiares por excelencia. Temía que impidieran poner calificativos despectivos o hacer creaciones más obscenas o que tirasen de humor negro.
Bueno, pues me complace decir que Tomodachi Life: una vida de ensueño no tiene ningún tipo de censura. Cuando digo «ningún tipo» me refiero a que puedes crear hasta mii cuya cabeza tenga la forma de un rabo que llegue hasta el cielo. No existe impedimento.

Tomaron la decisión correcta al permitir esto. Es un título basado en el humor y los desarrolladores saben que, si meten censura, se cargan la magia de este.
Como conclusión, Tomodachi Life: una vida de ensueño es un juego que no deberías perderte si disfrutas del humor sinsentido, si eres una persona creativa a la que le gustan los editores de personajes y si te gusta observar cómo se desarrollan los diversos acontecimientos entre esos personajes que has creado. Es un título nada exigente, que busca que te relajes y disfrutes de una especie de Reality Show, donde tú eres como un Dios que mueve los hilos de toda la isla. Aunque a veces hay cosas que se escaparán a tu control.
Dale una oportunidad si te llama la atención. Puede darte horas de diversión, pero cuidado, ya que hay personas a las que les puede llegar a aburrir. Depende mucho de tus gustos y tu sentido del humor.
